Un derivado financiero es un contrato cuyo valor depende de la evolución del precio de otro activo, llamado activo subyacente (como acciones, divisas, materias primas, bonos o índices). [1, 2]
Tipos principales de derivados
- Futuros: Contratos estandarizados negociados en bolsas oficiales que obligan a las partes a comprar o vender el activo subyacente a un precio y fecha futuros. [1, 2]
- Forwards: Similares a los futuros, pero son contratos privados y personalizados negociados directamente fuera de bolsa (Over-the-Counter u OTC). [1]
- Opciones: Contratos que otorgan al comprador el derecho, pero no la obligación (a cambio del pago de una prima), de comprar o vender el activo subyacente a un precio fijado. [1, 2] Swaps (Permutas financieras): Acuerdos entre dos partes para intercambiar flujos de efectivo o tasas de pago periódicas (por ejemplo, cambiar una tasa de interés fija por una variable).
Usos principales
- Cobertura (Hedging): Protegerse ante fluctuaciones adversas en los precios (por ejemplo, un agricultor que fija hoy el precio de venta de su cosecha).
- Especulación: Buscar ganancias aprovechando los movimientos del mercado con menor capital inicial.
- Apalancamiento: Permiten controlar una gran exposición financiera con una inversión o garantía inicial pequeña