- Ubicación: Detrás de la tráquea, baja por el cuello y el tórax, cruza el diafragma y llega al abdomen.
- Esfínteres: Tiene dos válvulas o anillos musculares —el superior y el inferior (cardias)— que se abren para dejar pasar la comida y se cierran para evitar que regrese.
- Capas: Está formado por mucosa, submucosa, una capa muscular que impulsa el alimento y una capa externa.
- Disfagia: Dificultad o dolor al tragar comida.
- Acalasia: El esfínter inferior no se relaja bien y dificulta el paso de los alimentos al estómago.
- Reflujo (ERGE): El ácido del estómago sube al esófago y causa ardor o acidez.
El tratamiento para la esofagitis depende de la causa precisa y de la gravedad del daño que presentan los tejidos que recubren el esófago. Sin tratamiento, la esofagitis puede dañar este recubrimiento. Puede suceder que el esófago comience a tener dificultad para trasladar los alimentos y los líquidos de la boca al estómago. La esofagitis también puede causar otros problemas de salud graves. Entre ellos están la formación de cicatrices o el estrechamiento del esófago, la pérdida de peso poco saludable y la deshidratación.
Síntomas
Los síntomas comunes de esofagitis incluyen los siguientes:
- Dificultad para tragar.
- Dolor al tragar.
- Alimentos que tragas y se quedan atascados en el esófago (impactación alimentaria).
- Sensación dolorosa de ardor en el pecho llamada acidez estomacal. Es común sentir este dolor detrás del esternón al comer.
- Ácido estomacal que regresa al esófago, también llamado reflujo.
Los bebés y algunos niños pequeños que padecen esofagitis son incapaces de explicar cuál es su molestia o dolor. Sus síntomas pueden ser los siguientes:
- Dificultades para alimentarse, fácil irritabilidad, arqueo de la espalda y falta de deseo de comer.
- Retraso en el desarrollo.
- En niños mayores, dolor en el abdomen o el pecho.
Cuándo consultar con el médico
La mayoría de los síntomas de la esofagitis pueden deberse a diferentes afecciones del sistema digestivo. Consulta con un profesional de atención médica si los síntomas presentan las siguientes características:
- Duran más de unos días.
- No mejoran después de tomar unos medicamentos llamados antiácidos que se pueden comprar sin receta médica.
- Son tan intensos que no puedes comer o hacen que pierdas peso.
- Están acompañados por síntomas de gripe, como dolor de cabeza, fiebre y dolor muscular.
Busca atención médica de emergencia si ocurre lo siguiente:
- Sientes dolor en el pecho que dura más de unos minutos.
- Crees que tienes comida atascada en el esófago.
- Tienes antecedentes de enfermedades cardíacas y sientes dolor en el pecho.
- Sientes dolor en la boca o la garganta al comer.
- Te falta el aire al respirar o tienes un dolor en el pecho que se presenta poco después de comer.
- Vomitas mucho, a menudo fuerzas el vómito o tienes problemas para respirar después de vomitar.
- Observas que el vómito es amarillo o verde, se parece al sedimento del café o tiene sangre.
- Dolor muy fuerte al tragar alimentos o líquidos.
- Sensación de que la comida se atora en el pecho.
- Ardor de estómago constante que no se quita con pastillas comunes.
- Vómitos con sangre o heces de color negro oscuro.
- Tomar medicinas fuertes para bajar el ácido, como los inhibidores de la bomba de protones.
- No acostarse hasta pasar tres horas después de comer.
- Dormir con la cabeza de la cama más alta.
- Dejar de fumar y evitar el alcohol, café, chocolate y comidas grasosas.