viernes, 6 de noviembre de 2026

Tras el desplome de noviembre ¿QUÉ DISPARA Y QUÉ DISIPA LAS DUDAS EN TORNO AL CICLO DE INVERSIÓN EN IA?

Los fondos cotizados en bolsa y los futuros de renta variable bajan antes de la apertura del mercado en medio de la preocupación por el gasto en inteligencia artificial.

  • dispara las dudas en torno al ciclo de inversión en IA? El jueves 5 de noviembre el Nasdaq cayó un 5,5% y el Índice de Semiconductores de Filadelfia, alrededor de un 12%
  • La principal preocupación para los mercados es cómo podrían afectar los resultados de las elecciones de mitad de mandato en EE.UU. al ritmo de la inversión en IA
  • Para las firmas de inversión, estamos ante un ajuste, no ante el fin del ciclo de inversión en IA
El inicio de noviembre ha dejado marcado en rojo el pasado día 5 tras el desplome de las acciones de semiconductores e infraestructuras de inteligencia artificial (IA).

Según los expertos de las firmas internacionales de inversión, la jornada bursátil estuvo marcada por una severa ola de aversión al riesgo a escala global, impulsada por la aceleración en las ventas de empresas de semiconductores tras confirmarse la victoria demócrata en ambas cámaras del Congreso de EE.UU..

Este episodio en el sector tecnológico provoca, según el último informe de Cecabank, que el sentimiento de mercado continúe deteriorándose provocada por dudas sobre la sostenibilidad del ciclo de inversión en inteligencia artificial. “El entorno se ha desplazado claramente hacia un modo risk-off, favoreciendo activos refugio y reforzando las expectativas de moderación del crecimiento global. 

No obstante, más que una salida masiva de capital de la renta variable, la sesión reflejó una fuerte rotación hacia sectores defensivos. 

  • S&P 500 cayó un 4,4%
  • Nasdaq Composite un 5,5% 
  • Nasdaq 100 un 6,4%, en su peor sesión desde marzo de 2020”, señala el informe.
“Se trata de un movimiento de aversión al riesgo muy pronunciado, liderado por los sectores de la inteligencia artificial y la tecnología. El Nasdaq cayó un 5,5% y el Índice de Semiconductores de Filadelfia, alrededor de un 12%, lo que ha revertido el repunte inicial tras las elecciones. 

Esto se ha trasladado directamente a Asia, donde Taiwán y Corea se han visto especialmente afectados en la apertura de los mercados asiáticos dada su gran exposición a los semiconductores, la memoria y la cadena de suministro de la IA en general. La principal preocupación para los mercados es cómo podrían afectar los resultados de las elecciones de mitad de mandato en EE.UU. al ritmo de la inversión en IA”, señala Pruksa Iamthongthong, directora de Renta Variable de Asia-Pacífico en Aberdeen Investments.

En opinión de Kristofer Barrett, responsable de renta variable global de Carmignac, la pregunta clave si la demanda de inteligencia artificial seguirá creciendo a un ritmo explosivo. «La preocupación ya había comenzado a aumentar ante la percepción de que las cifras y valoraciones que se habían rumoreado anteriormente sobre Anthropic parecían estar infladas. El detonante de las ventas masivas fue el resultado de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unido.

Pero, la magnitud de las caídas se explica, en gran medida, por la presencia de inversores que operan con apalancamiento, entre ellos fondos de cobertura, equipos de inversión especializados (pods) e inversores minoristas, así como instituciones con mandatos de riesgo muy restrictivos. Cuando cunde el pánico, muchos participantes intentan salir del mercado al mismo tiempo», apunta Barrett.

¿Qué es un Centro de Datos?

Un centro de datos (en inglés, data center) es una instalación física —desde una sala específica hasta un edificio o complejo de gran tamaño— dedicada a albergar infraestructura tecnológica para almacenar, procesar, gestionar y distribuir datos e información a gran escala. 

Funciona como la «columna vertebral» del mundo digital: hace posible el funcionamiento de sitios web, aplicaciones móviles, servicios de streaming, redes sociales, banca en línea, sistemas empresariales y el entrenamiento de inteligencia artificial.


Elecciones de Estados Unidos 2026: caen las acciones de centros de datos por temor a nuevas restricciones regulatorias 




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Texas concentra cerca de una cuarta parte de la capacidad de centros de datos que se espera entre en operación en Estados Unidos hacia 2030.

Las elecciones intermedias de Estados Unidos comenzaron a tener efectos en el mercado tecnológico. El triunfo del Partido Demócrata en ambas cámaras del Congreso y sus victorias en estados estratégicos para la industria tecnológica modificaron las expectativas de los inversionistas sobre el futuro de los centros de datos, una infraestructura clave para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA).

Goldman Sachs estima que alrededor de 45% de la capacidad de centros de datos planeada en Estados Unidos podría estar expuesta a nuevas restricciones regulatorias

De acuerdo con Reuters y a una nota periodística realizada previamente por IT Sitio, las acciones de varias compañías dedicadas a operar y construir centros de datos registraron caídas, mientras que grandes empresas tecnológicas como Amazon, Meta y Alphabet avanzaron en los mercados bursátiles. La reacción responde a la expectativa de que el nuevo escenario político abra la puerta a mayores restricciones para desarrollar infraestructura destinada a soportar las cargas de trabajo de IA.

Entre las compañías afectadas estuvieron IREN y Hut 8, cuyas acciones retrocedieron 14% y 22.7%, respectivamente, durante la jornada reportada por Reuters. En contraste, Amazon avanzó 6.2%, Meta Platforms ganó 1.6% y Alphabet registró un incremento de 3.8%.

¿Por qué las elecciones de Estados Unidos afectan a los centros de datos?

El resultado electoral tiene implicaciones para una industria que necesita grandes extensiones de terreno, electricidad y agua para operar. Texas y Georgia, dos estados que se han convertido en destinos importantes para la construcción de centros de datos, registraron victorias demócratas en las elecciones para gobernador.

Parte de los candidatos ganadores hicieron campaña con propuestas para establecer moratorias o mayores controles sobre la construcción de estas instalaciones. Las preocupaciones de las comunidades incluyen el incremento en los costos de electricidad, el consumo de agua, el impacto ambiental y los beneficios económicos que realmente dejan estos proyectos en las localidades.

El caso de Texas resulta particularmente relevante. Según estimaciones de GLJ Research citadas por Reuters, el estado concentra alrededor de una cuarta parte de la capacidad de centros de datos que se espera entre en operación en Estados Unidos hacia 2030.

Además, Goldman Sachs estimó que las victorias demócratas en Texas, Michigan y Georgia podrían poner en riesgo aproximadamente 45% de la capacidad de centros de datos planeada en el país, ante posibles moratorias de construcción, regulaciones más estrictas y una reducción de incentivos fiscales.

Esto no significa que todos los proyectos vayan a cancelarse, pero sí que las empresas podrían enfrentar mayores tiempos de aprobación, costos adicionales y condiciones más exigentes para desarrollar nuevas instalaciones.

La paradoja de la inteligencia artificial: crece la demanda, pero construir es más complicado

El movimiento bursátil refleja una diferencia entre las empresas que utilizan infraestructura tecnológica y aquellas cuyo negocio depende directamente de construirla y operarla.

Los grandes proveedores de servicios en la nube, conocidos como hyperscalers, cuentan con recursos financieros, plataformas y una base de clientes que les permiten participar en distintas etapas del negocio de IA. En cambio, los operadores especializados en centros de datos dependen en mayor medida de la expansión física de sus instalaciones para generar ingresos.

Por eso, una posible desaceleración en la construcción podría beneficiar temporalmente a las grandes tecnológicas, al reducir la presión de sus inversiones de capital y limitar la disponibilidad de capacidad para sus competidores.

Scott Chronert, director de estrategia de renta variable estadounidense de Citi Research, explicó a Reuters que cualquier modificación en el ritmo de construcción tendría consecuencias para las compañías que suministran componentes y servicios a esta industria.

“Si se retrasa o cambia el ritmo de construcción de los centros de datos, comienza a cambiar la trayectoria fundamental de muchos de esos proveedores”, señaló el analista.

Sin embargo, reducir la velocidad de construcción no significa que las necesidades de procesamiento de información vayan a disminuir. La IA generativa, los modelos de lenguaje, los servicios empresariales y las aplicaciones en la nube continúan demandando capacidad de cómputo.

Un análisis publicado en mayo de 2026 por el despacho Ropes & Gray identificó la disponibilidad de electricidad como uno de los principales obstáculos para desarrollar nuevos centros de datos. De acuerdo con el documento, las conexiones a la red eléctrica pueden tardar hasta cuatro años, lo que obliga a los desarrolladores a explorar alternativas para garantizar su propio suministro energético.

¿Qué puede pasar con los precios de la nube y las inversiones tecnológicas?

Para las empresas que utilizan servicios de nube, el impacto no necesariamente será inmediato, pero el escenario podría modificar las condiciones comerciales de la infraestructura tecnológica.

Si los proyectos enfrentan retrasos y la capacidad disponible no crece al mismo ritmo que la demanda, los proveedores podrían tener menos margen para ofrecer nuevos recursos de procesamiento, almacenamiento y servicios especializados de IA. Esto podría traducirse en ajustes de precios, contratos de mayor duración o condiciones diferentes para reservar capacidad.

También podría aumentar el interés por desarrollar centros de datos en regiones donde existan mejores condiciones energéticas, regulatorias y fiscales. Para los inversionistas, esto significa que la ubicación, el acceso a electricidad y la relación con las comunidades serán factores cada vez más importantes al evaluar nuevos proyectos.

La demanda de cómputo puede seguir creciendo, pero la capacidad para instalar nuevos centros de datos podría convertirse en uno de los principales puntos de presión para la expansión de la IA durante los próximos años.

El inicio de noviembre ha dejado marcado en rojo el pasado día 5 tras el desplome de las acciones de semiconductores e infraestructuras de inteligencia artificial (IA). 

Aún queda ciclo

Desde UBS Global Wealth Management sostiene que esta caída responde a un reajuste del posicionamiento y que no indica un deterioro duradero del ciclo de inversión en IA. 

Es más, consideran que existe potencial alcista en los índices bursátiles amplios en los próximos 6-12 meses. Y reconocen que, dado que es posible que haya más volatilidad, los inversores deberían centrarse en gestionar los riesgos de concentración, reequilibrar una exposición excesiva a tecnología y construir una sólida cartera multiactivo core.

“Creemos que el ciclo de inversión en IA sigue intacto, que el crecimiento de los beneficios empresariales es resiliente y que un contexto cíclico global positivo debería respaldar a la renta variable. Aunque podríamos asistir a un periodo de indigestión del mercado tras los resultados electorales, no creemos que los fundamentales justifiquen una caída prolongada”, asegura Mark Haefele, CIO de UBS Global Wealth Management.

Clémence Rusek, estratega de Inversión Senior, Multi Asset Boutique, Vontobel, coincide con esta visión y defiende que el ciclo de la IA aún no ha tocado techo. 

“La demanda sigue siendo sólida y los últimos resultados empresariales confirman que la capacidad de cómputo escasea. Los inversores están sopesando el ritmo de crecimiento de la IA frente al coste de financiarlo y se están volviendo más selectivos, premiando a las compañías que pueden financiar sus inversiones con sus propios beneficios”, argumenta.

Por último, Fidelity International comenta que la siguiente fase del ciclo de inversión favorecerá cada vez más a las empresas de mayor calidad con un acceso más fácil a la financiación, mientras las oportunidades se amplían hacia las empresas que adoptan la IA, y no solo hacia aquellas centradas exclusivamente en el gasto de capital. 

“En los últimos meses hemos reducido y ajustado la composición de nuestro posicionamiento en IA y tecnología. Mantenemos estas posiciones en niveles más reducidos, evaluamos los mercados desde una perspectiva técnica y buscamos oportunidades para aumentar la exposición a empresas de mayor calidad, teniendo en cuenta estos factores”, concluye la gestora en su último informe.

Preguntas frecuentes:

1. ¿Por qué cayeron las acciones de los centros de datos después de las elecciones de Estados Unidos de 2026?

Las acciones de operadores como IREN y Hut 8 retrocedieron ante la expectativa de mayores restricciones para construir centros de datos. Las victorias demócratas en estados como Texas y Georgia aumentaron la posibilidad de moratorias, regulaciones ambientales más estrictas y menores incentivos fiscales.

2. ¿Cómo pueden afectar las restricciones a los centros de datos al precio de los servicios de nube?

Si la construcción de nuevos centros de datos se retrasa mientras aumenta la demanda de inteligencia artificial, podría reducirse la capacidad disponible para procesamiento y almacenamiento. Esto podría generar ajustes en las tarifas de nube, contratos empresariales y condiciones para reservar infraestructura.

3. ¿Por qué los centros de datos son importantes para el desarrollo de la inteligencia artificial?

Los centros de datos concentran los servidores, procesadores y sistemas de almacenamiento necesarios para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial. También permiten operar aplicaciones empresariales, servicios en la nube y plataformas digitales que requieren grandes cantidades de capacidad de cómputo.





FUENTE: Funds Society   //
EDICIÓN: Erika Rojas Portilla