Mostrando entradas con la etiqueta Califato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Califato. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de agosto de 2021

CALIFATO'

 ¿Qué es exactamente un califato? ¿Cómo funciona?


¿Qué es un califato?

Tras la muerte del profeta Mahoma en el año 632, sus seguidores acordaron la creación del califato (que en árabe significa sucesión) como un nuevo sistema de gobierno.



El califa es literalmente el sucesor del profeta como jefe de la nación y líder de la «umma», la comunidad de musulmanes. Él tiene la potestad de aplicar la ley islámica en la tierra del Islam.


Una elección, realizada en dos etapas, escogió al primer califa: los representantes de las comunidades musulmanas lo designaron antes de que su nombre se propusiera al pueblo para que éste le jurara lealtad.


Sin embargo, desde el primer día existe una disputa entre los musulmanes sobre el concepto del califato, que se mantiene principalmente como un sistema sunita. Los chiitas estiman que el primo y yerno del profeta, Ali Ibn Abi Talib, y sus descendientes tienen derecho divino para dirigir a los musulmanes tras la muerte de Mahoma.


Los sucesivos califas expandieron el imperio islámico desde el oeste de la actual Arabia Saudita.


La expansión del territorio del islam siempre representó una parte del papel del califato. Por ejemplo, en su apogeo, el Imperio Otomano abarcaba Oriente Medio y el norte de África, el Cáucaso y partes del este de Europa.

¿Cuánto tiempo estuvo vigente el califato?

Para los musulmanes más fervientes, el califato duró hasta su abolición en Turquía como consecuencia de la desaparición del Imperio Otomano tras la Primera Guerra Mundial.



Sin embargo, se cree generalmente que el califato duró únicamente tres décadas, durante el gobierno de los primeros cuatros sucesores de Mahoma conocidos como los «Cuatro Califas Bien Guiados» o los «Cuatro Califas Ortodoxos».


Posteriormente, varias dinastías lucharon por el poder y gobernaron los territorios de este vasto imperio, como los Omeyas en Damasco (661-750), los Abasíes en Bagdad (750-1258), los Omeyas en Córdoba (929-1031) o los Otomanos en Turquía (1453-1924).

Aunque los dirigentes de estas dinastías adoptaron el título de califa, los procesos de sucesión fueron esencialmente hereditarios.

En marzo de 1924, el presidente turco, Mustafa Kemal Atatürk, abolió constitucionalmente la institución del califato.

¿Existen movimientos partidarios de revivir el califato?

El islam político aboga por la sharia (ley islámica) como un sistema de vida, incluida la política.



El fundador de los Hermanos Musulmanes, Hasan al Bana, consideraba el califato como un símbolo de la unidad islámica y su restablecimiento era el objetivo de la organización, si bien sostuvo que el califato tenía que ir precedido de un acuerdo de cooperación entre los estados musulmanes.

El Hizb ut Tahrir (Partido de la Liberación) es un grupo panislámico creado en 1953, que aboga por la unificación de los países musulmanes bajo un califato.

¿Al Qaeda quería establecer un califato?

«El gran sueño de Al Qaida era la creación de un Estado islámico, desde los atentados del 11-S», según Mustafa al Ani, del Gulf Research Centre.


Para los yihadistas, el anuncio del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) es solo «el núcleo del califato, que se expandirá con el hundimiento de otros estados», añadió.

Los talibanes instalaron en 1996 en Afganistán un emirato islámico, que dirigió el país hasta su caída tras la intervención estadounidense en el 2001.

¿Tiene futuro un califato?

Un estado islámico podría subsistir en la coyuntura actual, «caracterizada por la debilidad del poder en Bagdad y la ausencia de una intervención extranjera», dijo Ani.

Para mantenerse, el califa debe «acabar con los otros grupos islamistas que no le sean leales, castigar cualquier intento de insurrección popular, reforzar sus capacidades defensivas y generalizar los tribunales islámicos», apuntó.

'EL LEGADO DEL CALIFATO”, reportaje que estrena ‘Documentos TV’, analiza las repercusiones de la caída del califato del autodenominado Estado Islámico. 

Un equipo del programa ha entrado en cárceles y campos donde están detenidos, en una especie de limbo legal, los combatientes del Daesh y sus familias. Ha hablado también con víctimas de los terroristas del Daesh en Siria e Irak.


viernes, 20 de noviembre de 2015

CALIFATO

El término califato fue inicialmente liderado por los discípulos de Mahoma como una continuación del sistema religioso establecido por el Profeta, conocido como 'Califatos de Rashidun'. Un "califato" es también un estado que implementa este tipo de sistema político.

El último califato que el mundo conoció fue el del Imperio Otomano, que se convirtió en historia tras concluir la Primera Guerra Mundial.

Ahora el grupo Estado Islámico, que era hasta hace pocos días conocido como ISIS (Estado Islámico de Irak y el Levante, por su nombre en inglés) ha establecido unilateralmente un nuevo califato en las áreas que controla en Irak y Siria.

El Estado Islámico, que proclamó a su jefe Abu Bakr al Baghdadi como califa -ahora lo llamarán Califa Ibrahim- y "gobernante de los musulmanes allá donde estén", asegura que su dominio se extenderá desde Alepo en el norte de Siria hasta la provincia de Diyala en el este de Irak, donde regirá la estricta interpretación que el grupo tiene de la ley islámica.

Y demandó a todos los musulmanes "jurar lealtad" al nuevo gobernante del flamante califato y "rechazar la democracia y otra basura de Occidente".

Pero, ¿qué es un califato? ¿Y realmente será respaldado y suscrito por el resto del mundo musulmán?

Proceso y gobierno

Al Baghdadi, el califa impuesto por el grupo Estado Islámico
En estricto rigor, el "califato" se refiere al proceso de elección del líder religioso y político de los musulmanes en el mundo, el califa ("sucesor"), pero también al sistema de gobierno establecido tras la muerte de Mahoma en 632.

Debido a que el profeta de los musulmanes no dejó nombrado un sucesor, en aquellos primeros años del Islam se encuentra la raíz de la división que permanece hasta hoy entre sunitas y chiitas.

Los últimos creían que la sucesión tras la muerte de Mahoma debía seguir la línea familiar (en la persona del sobrino y yerno del profeta, Alí), mientras que los sunitas consideraban que el poder debía caer en manos de la figura del califa (el primero de ellos fue Abu Bakr, cercano compañero de Mahoma).

"La organización de un Estado bajo el califato es muy simple", explica a BBC Mundo Javier Rosón, experto en estudios islámicos de Casa Árabe en España y editor de la revista especializada Awraq. "Lo más importante es la figura del califa".

También implica la abolición de toda ley o norma no islámica. "Y por supuesto", dice el experto, "el seguimiento riguroso de la tradición islámica".

En su período de máximo esplendor, el imperio musulmán, con la figura del califa como líder, gobernó desde Medio Oriente y Asia Occidental hasta el norte de África y España.

Imperio Otomano

Los sultanes -título de gobernante de un estado- otomanos 

estuvieron al frente del último califato de la historia.
El último califato, el del Imperio Otomano, que se extendía por todo Medio Oriente y el norte de África, fue abolido por el líder turco Kemal Ataturk en 1924, tras un proceso de decadencia que incluyó la modificación de las fronteras de los territorios que ocupaba por parte de las potencias imperiales europeas.

En su período de mayor apogeo el imperio musulmán

 llegó hasta España.
Entre los límites que fueron redibujados estaban los de Irak y Siria, cuyas actuales fronteras fueron definidas por Reino Unido y Francia en 1916, mediante el acuerdo Sykes-Picot (por los apellidos de los diplomáticos de ambos países que lo negociaron).

Desde la disolución del Imperio Otomano el establecimiento de un califato gobernado por una estricta ley islámica ha sido el objetivo de muchos yihadistas y grupos islamistas.

Hassan al Banna, fundador de los Hermanos Musulmanes (ahora prohibidos en Egipto) en 1928, decía a sus seguidores que reunir a los musulmanes del mundo bajo un califato debía ser una prioridad.

Sin respaldo

La del Estado Islámico "es una iniciativa de un grupo extremista sunita que no será reconocida por (la chiita) Irán y los musulmanes chiitas en general, ni por Arabia Saudita, (que aunque es de mayoría sunita) se ve a sí misma como custodia de los sitios más sagrados del Islam", dice Mohamed Yehia, del Servicio Árabe de la BBC.

"También será rechazada por los estados y comunidades musulmanes moderados", agrega.

Rosón, de Casa Árabe, acuerda: "su intención (del Estado Islámico) es gobernar la umma (comunidad de creyentes del Islam) mundial, pero eso no significa que este gobierno sea aceptado por el pueblo".

El editor para Medio Oriente de la BBC, Jeremy Bowen, considera que "(el Estado Islámico) no está interesado en tener una legitimidad popular de ningún tipo".

"Ellos creen ser", dice, "un pequeño grupo de revolucionarios que cambiará todo y que la gente eventualmente, les guste o no, tendrá que seguirlos".

Al Qaeda, ¿irrelevante?

Actividad ISIS
En este sentido, el mayor peligro ante el avance del Estado Islámico lo enfrentan hoy, según Mohamed Yehia, "los países vecinos de Irak y Siria: Líbano, Jordania, Arabia Saudita; pero Irán no está en riesgo porque es una gran potencia militar chiita en la región y es capaz de acabar con cualquier amenaza territorial".

La exigencia del Estado Islámico de que todos los musulmanes le juren lealtad pondrá en una posición muy difícil a grupos como al Qaeda, advierte Yehia, de BBC Árabe.

"O bien sucumbirán ante (el Estado Islámico) o lo desafiarán y correrán el riesgo de quedar marginados ante el éxito (del Estado Islámico), volviéndose irrelevantes".