El origen del ADN de los
chilenos
Científicos que han
trabajado en los últimos estudios que buscan develar la genética local,
coinciden en que tenemos genes amerindios, europeos y africanos.
Los chilenos no sólo tienen ADN amerindio, sino que
también son en parte europeos y africanos, según han concluido tres estudios
realizados por distintos grupos de investigación en Chile.
Geografía génica de Chile.
Distribución regional de los aportes genéticos:
- Americanos
- Europeos
- Africanos.
A la llegada de los
conquistadores españoles durante el siglo XVI, el territorio
perteneciente actualmente a Chile había sido colonizado por numerosos grupos
indígenas descendientes de los primeros americanos.
En la zona norte se
asentaron en los valles, la sierra y el altiplano aymaras, atacameños y
diaguitas.
En el litoral centro norte era
habitado por los changos que vivían principalmente de la pesca.
En la zona
centro sur se ubicaron los picunches, mapuches y huilliches, pueblos
agrícolas y ganaderos.
En la cordillera central y
sur
habitaban tribus nómades que vivían de la caza y recolección, destacando los
chiquillanes, pehuenches, puelches, poyas y onas.
En el litoral higróflo sur
vivían los cuncos y chonos, y entre los archipiélagos al sur de la península de
Brecknock y el canal Beagle, los yámanas que vivían preferentemente en sus
canoas, desarrollando grandes habilidades para la pesca y navegación.
Posteriormente, entre los
siglos XVI y XIX, durante La Colonia, aproximadamente 6.000
esclavos procedentes de África subsahariana fueron introducidos en Chile para
su venta. Resulta sorprendente leer que entre los años 1691 y 1695, en
Santiago, 28,5% de la población era africana o descendiente de esclavos
africanos.
Como es sabido, en líneas
generales, la distribución geográfica de los genes tiene importancia para
entender el origen y la microevolución de las poblaciones humanas, pero también
para identificar la participación de componentes genéticos en la distribución
de patrones de morbilidad.
Partiendo de la base que la
composición actual de la población chilena es mayoritariamente producto de la
miscegenación de individuos procedentes de tres continentes, una mezcla
americana, europea y africana de la población de Chile.
¿Cuál es el origen genético de los chilenos?
El análisis de los principales aportes genéticos continentales, da para Chile un promedio ponderado americano de 44,34% ± 3,96%, europeo de 51,85% ± 5,44% y africano de 3,81% ± 0,45%. Si bien en promedio es mayor, el aporte europeo a nivel nacional no difiere significativamente del componente americano.
“En promedio los chilenos
mestizos tenemos:
- 53% de genes europeos.
- 45% de amerindios.
- 2% a 3% de origen africano”,
dice la investigadora Lucía Cifuentes Ovalle del programa Chile Genómico, que
estudió a 3.200 chilenos y que incluso indagó la genética por grupos
socioeconómicos.
Estos porcentajes son
resultados de sucesivas oleadas migratorias. La primera es la llegada de
poblaciones a Monte Verde hace 14.500 años, cerca de Puerto Montt. Luego fue el
turno de los españoles tras el descubrimiento de América, que además incluyó a
esclavos africanos y a otros europeos.
Análisis genético por nivel socioeconómico:
- El grupo ABC1 posee: un 40% promedio de genes
amerindios.
- El grupo C2 un 44% promedio
de genes amerindios.
- El grupo C3, un 48% promedio
de genes amerindios.
- Los grupos D y E, un 54% promedio
de genes amerindios.
Aunque la dispersión en cada
grupo en amplia, por ejemplo, en el ABC1, los rangos van entre un 4% y 75% de
genes amerindios.
Según Cifuentes, el mayor mestizaje en nuestro país ya tuvo lugar hace 500 años, hace unas 10
generaciones.
“Esa magnitud de mezcla no
se va a reproducir nunca, fue la principal. Todo lo demás es más pequeño, pero
sin duda, aunque sea más pequeño a lo largo del tiempo, tienen que pasar
generaciones para que genéticamente comience a visualizarse los efectos de la
mezcla”, explica.
La investigadora señala que
el mestizaje es un proceso positivo porque la diversidad genética es un
plus. “El patrimonio biológico de una
población es todavía mejor calidad mientras más variable sea, porque mientras
más variabilidad genética haya en una población está mejor preparada para
adaptarse a cambios de cualquier tipo”, explica.