La comuna de Calama está integrada además por las comunidades quechua de Estación San Pedro, Toconce y Cupo; y las comunidades Lickanantai de Taira, Conchi Viejo, Lasana, San Francisco de Chiuchiu, Ayquina-Turi, y Caspana (todas estas dentro del Proyecto Comuna de Alto Loa.
El campamento de Chuquicamata, que era el segundo núcleo urbano de la comuna, fue oficialmente cerrado el 1 de septiembre de 2007, habiendo sido trasladada toda su población a conjuntos habitacionales construidos en la capital provincial
Todo ello ha configurado a Calama como una ciudad importante de la región. Desde aquí sale el tren que, a través de los Andes y del altiplano, une el territorio chileno con la capital boliviana de La Paz. Población (2002), 138.402 habitantes.
La Historia de Calama aún contiene lagunas, producto de la lejanía de muchas fuentes documentales. El período colonial y boliviano se encuentran documentados en Sucre, Bolivia.
Los orígenes de Calama se pierden en el tiempo, y se fusionan en un pasado aún vigente en el que las vías de comunicación y el abastecimiento del tráfico de mercancías hasta hoy es gravitante, todo esto además de la minería. Ejemplos de evidencias arqueológicas existen en los petroglifos y las cuevas de Yalquincha (NE de la ciudad), las chullpas de Topáter (cementerios precolombinos, al este de la ciudad), y la Momia de Cobre y otros restos, en Chuquicamata.
Al estar en la intersección del Camino del Inca (el longitudinal) con las rutas que cruzaban de la costa al Altiplano, Calama se volvió el principal tambo del Despoblado de Atacama.
Sus extensos terrenos destinados al cultivo de maíz y alfalfa dan testimonio de la alta capacidad de abastecer de forraje a las tropas de llamas de los chasquis y de ofrendar preciado tributo al Inca.
De hecho, cuando Diego de Almagro, de retorno al Cusco, pasa por el Tambo de Calama, los nativos le regalan herraduras de cobre, producto de una misteriosa técnica enseñada por los incas a sus pueblos conquistados, de la cual la ciencia aún no tiene explicación hoy, pero sí dan testimonio de ella los cronistas.
La dominación española solo significó algunos cambios, pues el clima hostil impedía establecer un mayor dominio.
Estos cambios incidieron en mantener control entre las rutas que atravesaban el desierto y comunicaban al puerto de Cobija con los yacimientos de plata de Potosí y las granjas ganaderas de Salta y Tucumán. En este sentido, Calama se volvió el principal punto de abastecimiento de estas rutas comerciales. El Despoblado de Atacama dependió de la Real Audiencia de Charcas, siendo San Pedro de Atacama la capital del corregimiento. Con la evengelización del Despoblado de Atacama, la Parroquia de San Pedro de Atacama y todas sus capillas diseminadas en los oasis del Altiplano y el río Loa (además de la única capilla litoral, Santa María Magdalena de Cobija), dependió de la Diócesis de Charchas.
En el siglo XVIII, con las reformas borbónicas, Calama dependió directamente de la Intendencia de Potosí, aún dentro de la jurisdicción de Charcas.
Época de la República de Bolivia
Tras la Declaración de Independencia de la República de Bolivia (6 de agosto de 1825), y con paulatinos cambios en la administración del territorio, quedó constituido el Departamento de Litoral (1829), subdividido en la Provincia de Lamar y la Provincia de Atacama, siendo Cobija la capital departamental.
Calama era un importante pueblo de la Provincia de Atacama, a través del cual circulaba el correo semanal entre Cobija y Salta - Potosí, desde 1832. En 1840 la capital provincial se traslada de Chiuchiu a Calama, aumentando el auge que le daban las comunicaciones, ahora con la subprefectura.
Los conflictos fronterizos que tenían Chile y Bolivia no alcanzaron ni a Calama ni a la Provincia de Atacama, pues la mayor disputa se concentró en la pampa central y la costa, en donde se comenzaban a descubrir ricos yacimientos de plata, salitre y guano; además que no estaba en discusión que el territorio precordillerano y altiplánico de la actual II Región de Antofagasta pertenecía a la antigua Real Audiencia de Charcas, a partir de la cual se formaría Bolivia, pues si bien los documentos coloniales tienden a favorecer, inclusive, al Perú.
En cuanto a la posesión del Despoblado de Atacama, jamás se discutió la existencia colonial del Partido de Atacama, una de las seis entidades territoriales en las que se dividía la Intendencia de Potosí, y su pertenencia a la Real Audiencia de Charcas; la ambigüedad que dio pie a los conflictos fronterizos fue la posesión del llano central y el litoral de Atacama (aun cuando, por lo menos eclesiásticamente.
Cobija dependía de San Pedro de Atacama, que a su vez dependía de la Diócesis de Charcas, con lo que este gran conflicto internacional del Siglo XIX no alcanza al entonces pueblo de Calama y a las comunidades del interior.