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viernes, 4 de octubre de 2024

ALEGORÍA DE LA FE - Johannes Vermeer

Alegoría de la fe — 1671–1674

La Alegoría de la fe

Algunos expertos han apuntado a que Jan se convirtió al catolicismo para contraer matrimonio con Catharina, dato que no está documentado.

En una de sus pinturas, la Alegoría de la fe, hecha entre 1670 y 1672, pusieron menos énfasis en los artistas naturalistas preocupaciones habituales, y más en aplicaciones simbólicos religiosos, como el sacramento de la Eucaristía. Walter Liedtke en la pintura holandesa en el Museo Metropolitano de Arte sugiere que fue hecho para un patrón católico erudito y piadoso, tal vez por su schuilkerk o "iglesia escondida." 

Por lo tanto, si representa Vermeers propias creencias o sólo los de su patrón se deja a la especulación.

Mujer tocando la guitarra — 1672
El arte de la pintura (Alegoría de la pintura) — 1673
Dama al virginal — 1673–1675




EDICIÓN: Erika Rojas Portilla


DAMA CON DOS CABALLEROS - Johannes Vermeer

Dama con dos caballeros (Muchacha con copa de vino) — 1659/1660

                                 La niña con una copa de vino

Comparable pero aún más notable, sin embargo, eficaz, uso de ultramarino natural está en la niña con una copa de vino. Las sombras del vestido de satén rojo son underpainted en ultramar natural, y, debido a esta capa de pintura azul subyacente, el lago rojo y bermellón mezcla aplicada sobre ella adquiere un aspecto ligeramente púrpura, fresco y crujiente que es más potente.

Vista de Delft — 1660/1661
La lección de música interrumpida — 1660/1661
Lectora en azul — 1662–1664
Dama al virginal y caballero — 1662–1665
Mujer con balanza — 1662–1664
Mujer con una jarra de agua — 1662
Mujer con laúd — 1664
La muchacha del collar de perlas — 1664





EDICIÓN: Erika Rojas Portilla

LA LECHERA - Johannes Vermeer

La lechera — 1658–1660

Segunda etapa


La pintura ‘De keukenmeid’ (La chica de la cocina), alrededor de 1658-60, en posesión del Rijksmuseum, Amsterdam.

Alrededor del 1656 comienza Vermeer con sus escenas interiores, como esta obra con la escena de la chica de la cocina que tan tranquilamente sirve leche de una jarra.

Estas obras tienen un formato más pequeño. Mientras que la pintura está aplicada en capas más gruesas, Vermeer presta más atención a la exacta representación de la realidad.

Dándole una gran tangibilidad a los objetos, son llamativos los pequeños efectos de luz, como con los panecillos y la cerámica brillante. Tal vez es esto un indicativo de la utilización de recursos ópticos como la cámara oscura.





EDICIÓN: Erika Rojas Portilla





LA ALCAHUETA - Johannes Vermeer

La alcahueta — 1656 (o casa de la alcahueta)

(en neerlandés De koppelaarster

Con esta obra Vermeer aborda la pintura de género, particularmente la denominada de burdel (Bordeeltje), una ya desarrollada por otros autores como el caravaggista Dirck van Baburen (con una obra del mismo nombre) y que pertenecía a la suegra de Vermeer, lo que influyó en su obra, pues es representado en otro cuadro suyo (Mujer sentada tocando la espineta, 1673). 

Este subgénero era muy apreciado en la sociedad holandesa de la época, pues servía de contraposición ante la creciente moral puritana de sus días

Una mujer joven de rojizas mejillas, tal vez por causa del vino, abre su mano derecha para recibir las monedas que el hombre del sombrero de plumas se dispone a entregarle por sus servicios. 

El trabajo de encaje de bolillos sobre el tapiz que cubre la mesa hace suponer que la escena es casera, posiblemente una relación extramarital propiciada por la alcahueta vestida de negro que supervisa la acción.

Muchacha dormida — 1657
Muchacha leyendo una carta — 1657



EDICIÓN: Erika Rojas Portilla



SANTA PRÁXEDES - Johannes Vermeer

Santa Práxedes — 1655

Es una pintura al óleo de autoría controvertida: deriva de otra casi idéntica pintada por Felice Ficherelli y los últimos análisis confirman que es obra juvenil de Vermeer, cuya firma ostenta.

 Por su tema religioso y por su estética difiere bastante de la producción habitual del maestro holandés.

La imagen repite la composición de otro cuadro catalogado como obra segura de Ficherelli, perteneciente a una colección privada de Ferrara

La versión de Vermeer hubo de pintarse hacia 1655, siendo posiblemente su primer cuadro conservado. 

El cuadro representa a la mártir Santa Práxedes al comienzo de la persecución de los romanos.

Esta versión atribuida a Vermeer empezó a barajarse como obra suya a partir de 1969, y se hizo famosa a partir de 1986, cuando científicos del Metropolitan Museum de Nueva York descubrieron en ella la firma del artista. 

Al año siguiente fue adquirida para la Colección Barbara Piasecka Johnson (gestionada por una fundación benéfica). 

En fecha más reciente, unos estudios en el Rijksmuseum de Ámsterdam terminaron por confirmar que los pigmentos empleados son plenamente coincidentes con los de otro cuadro juvenil del artista: Diana y sus ninfas. Ello dejó descartada la posibilidad de que fuese una pintura de origen italiano.

El cuadro permaneció en propiedad de la citada colección Piasecka Johnson hasta el 8 de julio de 2014, fecha de su subasta en la sala Christie's; se adjudicó en 10,7 millones de dólares (7,8 millones de euros). 

Este precio es ostensiblemente bajo para un artista como Vermeer y se explica porque la obra, de diseño ajeno, no es representativa de su estilo y temática más personales. 

Otra pintura más típica de él, Dama sentada ante un virginal, alcanzó diez años antes los 24 millones de euros.




Volver: Johannes Verneer
EDICIÓN: Erika Rojas Portilla

JOHANNES VERMEER - Vida y obra

Nació el 31 de octubre de 1632 en Delft
Delft es una ciudad y un municipio de Holanda MeridionalPaíses Bajos, a mitad de camino entre Rotterdam La Haya. Es primordialmente conocida por el centro de la ciudad, tradicionalmente holandés (surcado por canales).

Johannes (bautizado el 31 de octubre en la iglesia Nieuwe Kerk como Joannis) Vermeer, hijo de Reynier Jansz, un tejedor de kaffa – una especie de satén – y Digna Balthazars de Baltens Fue aprendiz durante 6 años, casi todos con el pintor Carel Fabritius. Admitido en el año 1653 en la cofradía de San Lucas como maestro pintor, aunque se ganó la vida como marchante
No son muchos los datos que tenemos de la vida de Vermeer y su entorno familiar. Sabemos que su abuelo materno, Balthasar Claesz. Gerrits era relojero y participó en un negocio de falsificación de moneda que llevó a la muerte a dos de sus cómplices, consiguiendo Balthasar huir primero a La Haya y después a Gorinchen, donde vivió sin ser perseguido.

Su padre, Reyner Janszoon Vos, había nacido en 1591, posiblemente en Amberes, trasladándose a los 20 años a Amsterdam para especializarse en el tejido de la seda.
 Se casó en 1615 con Digna Baltens y al poco tiempo se instalaron en Delft, donde alquilaron una hostería de nombre "Vos" -el zorro, en referencia a su apellido-, sin abandonar los trabajos de tejedor. 

También se dedicó al comercio de objetos artísticos, por lo que ingresó en el gremio de San Lucas de la ciudad. 

Hacia 1625 Reyner utilizaba ya el apellido Vermeer.

Jan Vermeer fue bautizado en Delft el 31 de octubre de 1632 como segundo hijo y único varón del matrimonio. 

Cuando el pequeño tiene nueve años, sus padres adquieren la hostería "Mechelen", situada en una zona privilegiada de Delft, en el norte del Marktvelde, contando entre sus clientes con la burguesía distinguida de la ciudad. 

Entre estos clientes se encuentran también un buen número de artistas como Balthasar van der Ast o Pieter Groenewengen, contactos que serán decisivos para la formación del joven pintor. Sin embargo, no disponemos de ningún documento que haga referencia al aprendizaje de Jan.
el 29 de diciembre de 1653 Jan era admitido como maestro en el gremio de San Lucas de Delft. Los estatutos exigían un periodo de aprendizaje de seis años de duración con uno de los artistas reconocidos por la "guilda", por lo que se barajan diversas hipótesis sobre quién fue su maestro.
Algunas opiniones apuntan a Leonaert Bramer (1594-1674) aunque las diferencias estilísticas son mayores que las razones que les unen.
La mayoría de los expertos apuntan a Carel Fabritius como el pintor que dirigió el aprendizaje de Vermeer, ya que Fabritius se instaló en Delft en 1650, ingresando en el gremio de San Lucas dos años más tarde.
En algunos documentos de la época se hace referencia a Jan como el sucesor de Fabritius, dato en el que se basan los especialistas para afirmar la existencia de este aprendizaje.
La documentación con la que se cuenta en la actualidad parece demostrar que Vermeer no fue un pintor famoso en su tiempo, pese a lo cual en nuestros días se le considera la gran figura del siglo XVII holandés, después de Rembrandt. Probablemente, lo que más gusta de su arte es lo inusual de la temática, la fuerza de la composición y el empleo de pocos colores, claros y brillantes.

Philip Steadman ha encontrado sólo seis pinturas de Vermeer que son justamente el tamaño adecuado si estuvieran dentro de una cámara oscura donde estaba la pared del fondo de su estudio donde se proyectaban las imágenes.

No hay ningún otro artista del siglo XVII, que al principio de su carrera empleada, de la manera más lujosa, el pigmento exorbitantemente caro lapislázuli o ultramarino natural. 

lapislázuli
Este pigmento fue muy apreciado en Europa durante los siglos XIV y XV, ya que su brillo complementaba al bermellón y al oro de los manuscritos iluminados y de las pinturas italianas.

Pero como el lapislázuli, que debía ser triturado para obtener el azul, es una piedra muy dura y además no cede el pigmento con facilidad, no sorprende que el azul ultramar natural fuera comparado con el oro.

En textos bizantinos ya se advierte que, al tratar de separar el pigmento azul del lapislázuli simplemente pulverizando la piedra y enjuagando lo resultante con agua, solo se obtiene un polvo gris azulado pálido.

Alrededor del siglo XIII se mejoró el método de obtención.

Este proceso consistía en moler finamente el lapislázuli y unirlo con ceraresinas, y aceites derretidos, envolver la masa resultante en un paño, escurrirla y luego amasarla con una solución diluida de sosa cáustica tibia.

De esta manera las partículas azules se reunían en el líquido, mientras que las impurezas y los cristales sin color permanecían en la masa. Este proceso se repetía hasta que la masa ya no daba color.

Las soluciones de sosa cáustica con pigmento ultramarino se dejaban reposar, y luego se colaban a fin de dejar solamente el pigmento.

Los pigmentos de las primeras extracciones eran de color más intenso y se consideraban sumamente valiosos, aunque se utilizaban los de todas las extracciones.

Se reservaba frecuentemente el de mejor calidad y de color más intenso para las vestiduras de los personajes más importantes de una composición, como Jesús y la Virgen María.

Debido al alto precio del pigmento, los artistas economizaban usando otro azul más barato, como la azurita, o bien ultramar de menor calidad, para dar color azul a zonas menos importantes de una obra. Otras veces se daban las primeras capas de azul con azurita y luego se las recubría con ultramar

Vermeer no sólo utiliza esto en los elementos que son naturalmente de este color, y la tierra color ocre oscuro y ocre deben ser entendidos como luz cálida en una pintura interior muy iluminado, que refleja sus múltiples colores en la pared. De esta manera, creó un mundo más perfecto que cualquier otro que había sido testigo.

 Este método de trabajo muy probablemente inspiró en Vermeer su comprensión de las observaciones Leonardos que la superficie de cada objeto participa del color del objeto adyacente. 

Autoretrato
Esto significa que ningún objeto se ha visto en su totalidad en su color natural.

Obras de Vermeer son en gran parte piezas de género y retratos, con la excepción de dos paisajes urbanos y dos alegorías. Sus temas ofrecen una muestra representativa de la sociedad holandesa del siglo XVII, que van desde el retrato de una simple lechera en el trabajo, con el lujo y el esplendor de los notables y ricos mercantes en sus casas espaciosas. Además de estos temas, comentarios religiosos, poéticos, musicales y científicas también se pueden encontrar en su obra.
Salvo una visita a La Haya en 1672 para actuar como testigo en un pleito, pasó toda su vida en Delft, donde perteneció al gremio de pintores, que dirigió en dos ocasiones. Se cree, sin embargo, que nunca se dedicó profesionalmente a la pintura, sino que regentó el hostal heredado de su padre y el negocio de marchante de arte legado igualmente por su progenitor.
El 20 de abril de 1653 casó con Caterina Bolnes, en Schipluy, pequeño pueblo cercano a Delft, perteneciente a una acomodada familia católica, Catharina era hija de Maria Thins, mujer que disfrutaba de una aceptable posición económica, que en un primer momento se opuso al matrimonio, tanto por razones financieras como religiosas, ya que ella y su familia profesaban el catolicismo mientras que los Vermeer eran calvinistas.

Los recién casados se instalaron en un primer momento en la pensión "Mechelen" pero siete años después se trasladaban a la casa de Maria Thins, sita en el barrio católico, en Oude Langendijk.

La situación económica de los Vermeer parece bastante buena ya que no presenta dificultades para alimentar a sus quince hijos, aunque cuatro de ellos fallecieran a edad temprana.

Si bien su padre trabajaba en el negocio del tejido, al morir éste en 1652, Johannes se estableció en el negocio del arte.

Los especialistas consideran que Jan no sólo vivía de los ingresos de la pintura, ya que no ejecutaba más de dos obras al año. 

Se apunta a la regencia de la hostería como segunda actividad, a pesar de no estar documentado, e incluso al comercio de obras de arte, siguiendo también el negocio familiar.

Su prestigio social llegará a su punto culminante cuando sea elegido síndico del gremio de San Lucas en 1662, cargo que también ocupó ocho años más tarde.

Maria Thins, la suegra de Vermeer, tenía también una más que aceptable posición económica al obtener importantes rentas de sus inmuebles, fincas de labranza y los créditos que concedía.

Un inventario notarial de 1676 da cuenta de una amplia lista de ropa, pinturas, muebles y objetos de uso doméstico, aludiendo a las once habitaciones de la casa en la que habita, casa que era compartida con los Vermeer. El pintor y su familia vivían en las habitaciones inferiores, habilitando las superiores como estudio, donde se ubicaba la maciza mesa de roble que aparece en muchas de sus telas.

Johannes Vermeer, el maestro de la luz serena

Sólo se conservan 35 obras suyas debido a su metódica forma de trabajo y también a su corta vida y la desaparición de muchas de sus pinturas. 

Con algunas excepciones, como paisajes, escenas de calle y algunos retratos, su producción consistió en interiores domésticos llenos de luz en los que alguna figura esta leyendo, escribiendo, tocando un instrumento musical, o realizando alguna tarea doméstica. 
Sus obras, realizadas probablemente por el puro placer de pintar, representan escenas de la vida cotidiana, por lo general interiores con una o dos figuras y algunos objetos, plasmados con pinceladas densas y pastosas y con una iluminación que realza el efecto de intimidad y otorga a la escena cierto halo de misterio. 

Muy pocas de sus creaciones se apartan de esta línea general (algunas escenas religiosas y mitológicas), que es con diferencia la más valorada del artista.
Por el rigor de la perspectiva y los reflejos se ha llegado a sugerir que pudo servirse de una cámara oscura para producir sus obras. Creaciones muy destacadas son también los dos únicos paisajes de su mano que se conocen, en particular la Vista de Delft, obra que supera las realizaciones de los mejores paisajistas de la época.

Obras

Gama de colores
Vermeer trabajó lentamente y con mucho cuidado, usando colores brillantes y pigmentos a veces costosos, con una preferencia por aciano azul y amarillo. Es particularmente conocido por su magistral tratamiento y el uso de la luz en su obra.

Vermeer pintó sobre todo escenas de interiores domésticos. "Casi todos sus cuadros son aparentemente situados en dos habitaciones pequeñas en su casa en Delft, sino que muestran los mismos muebles y decoraciones en varios acuerdos y se retratan a menudo las mismas personas, la mayoría mujeres."
En 1937, una obra muy similar, que en ese momento también se atribuía a Vermeer, fue donada por el coleccionista Andrew W. Mellon a la Galería Nacional de Arte de Washington, D.C.. Está ampliamente considerada hoy en día como falsa. 

El experto en Vermeer, Arthur Wheelock, alegó en un estudio de 1995 que este otro cuadro es obra del artista y falsificador del siglo XX Theo van Wijngaarden, un amigo de Han van Meegeren.

Jan Vermeer falleció en Delft el 15 de diciembre de 1675,  murió en la ciudad de Delft a la edad de 43 años y fue enterrado en la iglesia Oude Kerk.





EDICIÓN: Erika Rojas Portilla